Por el equipo editorial de MeetAndPlay · · 6 min de lectura
Hay dos reglas que hacen que el pickleball sea pickleball y no un tenis en miniatura: la cocina (en inglés, kitchen, y en el reglamento, zona de no volea) y la regla del doble rebote (también le dicen doble bote). Son las que más dudas generan en las primeras retas y las que más discusiones provocan entre jugadores con experiencia. Esta guía las explica a fondo, con los casos dudosos y cómo aprovecharlas tácticamente, según el reglamento oficial de USA Pickleball, que es el que se sigue en la mayoría de los torneos en México.
Primero, qué es volear
Las dos reglas giran alrededor de una misma palabra: volear, que es pegarle a la pelota antes de que bote en tu lado. Si la pelota ya botó, no es volea, es un golpe de fondo o de bote. Tenlo presente, porque la cocina no prohíbe entrar a la zona: prohíbe volear desde ella.
La cocina: la zona de no volea
La cocina es la zona de 7 pies (2.13 metros) a cada lado de la red, de lado a lado de la cancha. Su regla básica, en palabras del resumen oficial de USA Pickleball: está prohibido volear dentro de la zona de no volea, y es falta si al volear pisas la zona o su línea.
Los detalles que conviene saber:
- La línea es parte de la cocina. Pisar la línea al volear es lo mismo que pisar dentro.
- Puedes entrar cuando quieras, siempre que no estés voleando. Puedes esperar dentro, caminar por ella o entrar a recoger una pelota corta.
- Si la pelota bota dentro de la cocina, puedes entrar a pegarle sin problema: como ya botó, no es volea.
- Sí puedes volear una pelota que está en el aire sobre la cocina, siempre que tus pies estén fuera de ella y fuera de la línea.
El impulso también cuenta
Aquí está la falta que más sorprende a los principiantes. El acto de volear incluye el golpe, el acompañamiento y el impulso que traes. Por eso:
- Si voleas con los pies fuera, pero el impulso te lleva a pisar la cocina después del golpe, es falta, aunque la pelota ya haya cruzado la red o incluso ya haya terminado el punto.
- Si algo que traes contigo —la pala, la gorra, los lentes— cae o toca la cocina como parte de esa volea, también es falta.
- Para volver a volear después de haber estado dentro, tienes que salir y apoyar los dos pies fuera de la cocina. No basta con sacar uno.
El truco para no cometerla: al volear cerca de la línea, detente con el peso hacia atrás y no te lances hacia adelante.
Por qué existe la cocina
Sin cocina, el pickleball sería un intercambio de remates a quemarropa en la red: el jugador más alto y más fuerte ganaría casi siempre. La cocina obliga a que el juego en la red sea de control y paciencia. Por eso nació el dink, el golpe suave que cae dentro de la cocina del rival: como la pelota bota ahí, el rival no puede volearla desde cerca y tiene que levantarla con cuidado, esperando a que alguien la deje un poco alta para atacar.
La regla del doble rebote
La segunda regla clave dice que, tras el saque, la pelota tiene que botar una vez en cada lado antes de que alguien pueda volear:
- El equipo que recibe el saque tiene que dejar que bote antes de devolverlo.
- El equipo que sacó tiene que dejar que bote esa devolución antes de pegarle.
- Después de esos dos botes, cualquiera puede volear o jugar de bote.
El resumen oficial lo explica así: esta regla elimina la ventaja de sacar y subir a la red y alarga los peloteos.
Los casos que más se discuten
- Volear la devolución del saque es falta. Si sacaste y el rival te devuelve, tienes que dejarla botar aunque te quede cómoda para volear.
- El que recibe no puede volear el saque. Suena obvio, pero pasa cuando el saque viene alto.
- Con saque con bote (drop serve), el bote que haces al soltar la pelota antes de sacar no cuenta como uno de los dos botes: siguen siendo necesarios el bote en el lado del receptor y el bote en tu lado.
- Después del tercer golpe la regla ya no aplica. A partir de ahí, las únicas restricciones para volear son las de la cocina.
Cómo juntan las dos reglas la táctica del pickleball
Las dos reglas trabajan juntas y explican por qué el pickleball se juega como se juega:
- El equipo que recibe tiene ventaja: devuelve y sube a la red de inmediato, porque su siguiente golpe ya puede ser volea.
- El equipo que sacó tiene que esperar atrás a que bote la devolución. Su tercer golpe es el más importante del punto: si pega fuerte y el rival está en la red, se la volean.
- Por eso existe el tercer golpe corto (third shot drop): una pelota suave que cae en la cocina del rival y le da tiempo al equipo que sacó para subir a la red.
- Una vez que los cuatro están en la red, empieza el duelo de dinks hasta que alguien deja una pelota alta que se puede atacar.
Consejos para no cometer faltas
- Quédate unos centímetros detrás de la línea de la cocina cuando estés en la red. Te da margen para el impulso.
- Mira tus pies en práctica, no en partido: entrena voleas junto a la línea hasta que tu cuerpo sepa dónde está.
- Después de un dink dentro de la cocina, sal rápido. Muchos pierden el punto porque se quedan dentro y luego volean sin haber salido con los dos pies.
- Cuenta los botes en voz baja en tus primeros partidos: uno, dos, y ya puedes volear.
En partidos sin árbitro
En las retas de parque o de club casi nunca hay árbitro. Lo sano es acordar al empezar cómo se van a cantar las faltas de cocina y ser honesto con las propias: si pisaste la línea al volear, dilo. El pickleball tiene una cultura muy social, y nada la arruina tanto como una discusión por una falta de cocina.
Preguntas frecuentes
- ¿Puedo entrar a la cocina en pickleball?
- Sí, cuando quieras, siempre que no estés voleando. Puedes entrar a pegarle a una pelota que ya botó dentro de la cocina.
- ¿La línea de la cocina cuenta como cocina?
- Sí. Pisar la línea al volear es falta, igual que pisar dentro de la zona.
- ¿Qué pasa si voleo la devolución del saque?
- Es falta. Por la regla del doble rebote, el equipo que sacó tiene que dejar botar la devolución antes de pegarle.
